La primera herramienta en los deportes extremos: la tabla de surf

La última vez que me interesé en practicar uno de los deportes extremos, pensé que el surf sería una forma adecuada de empezar. Ingresé a http://revista.pricetravel.com.mx/deportes-extremos/ para buscar alguna forma de comenzar este camino, y enterarme de algunos lugares donde podría practicarlo, ya que no estoy seguro de que en mi ciudad se pudiera. La cosa es que no me quedaba muy cercano, pero decidí animarme a hacerlo, de cualquier forma. Así pues, lo primero que tenía que hacer era encontrar una tabla de surf.

Lo primero que encontré es que existe un tipo de tabla especial para quienes se están iniciando en el mundo del surf. Este tipo de tablas se hizo a partir de una estructura que otorga un balance mucho mayor, lo que se nota mucho cuando te intentas poner de pie en la tabla, o cuando comienzas a realizar los giros más básicos del deporte. Suele tener diferencias muy marcadas con las tablas profesionales, así que es bueno que la busques bien.

Claro, puede que esto incluya que no te veas tan “galán” o “galana” si estás en una de estas tablas, pero créeme que es peor que te vean caer una y otra vez mientras aprendes. En mi investigación, leí de muchos casos de personas que se sentían completamente listas para una tabla profesional, incluso sin saber nadar bien, y claro, los resultados siempre son desastrosos para ellos, pero muy divertidos para quienes los están observando. Cuando vayas a comprar tu tabla de surf, pregunta por una tabla evolutiva o una malibú. Son las que te ayudarán a aprender más rápido y mejor. Son tablas de un ancho, altura y grosor mucho mayor al de la tabla profesional, aunque esto es con el mero propósito de que floten más rápido, y que se pueda disfrutar del oleaje en la primera clase, si es posible.

Si piensas que es difícil encontrar este tipo de tablas, te digo que cada marca puede tener una de este tipo, por lo que es muy sencillo hallarla. Sin embargo, siempre debes elegir una que sea proporcional a tu altura y peso, pues todo eso influye en el momento de subirse a surfear. Para tener una idea de lo que puedes recordar cuando tengas que elegir una tabla, piensa que tu tabla debe ser más alta por mínimo 20 centímetros y máximo 50. Eso sí, no busques una tabla muy grande, pues puede estorbarte en las maniobras.

Esta puede ser una tentación muy fuerte, pues la tabla que es alta y ancha es más sencilla para ponerse de pie, aunque siempre tendrá el lado negativo del control que se puede tener sobre ella. Yo leí que lo mejor era encontrar un punto medio, que sirva para ponerse de pie, pero tampoco que sea tan fácil, para que nos permita movernos en ella.

De hecho, hay personas que son tan especiales con su tabla de surfear, que la mandan a hacer a su medida exacta, incluyendo características de las olas, su nivel de surfeo, y el peso que tiene. Eso sí, puede ser mucho más caro de lo que puede costar una tabla estándar, así que primero asegúrate de que tienes ganas de aprender bien a surfear. Por eso, a veces también es recomendable que las tablas de principiantes las compren de segunda mano, para que no hagan una inversión fuerte que luego pueda causarles arrepentimiento.

Finalmente, eso fue lo que decidí. Ahora he empezado a tomar mis clases y cada vez me interesa más este mundo del surfeo. Les recomiendo que lo intenten, ya que puede ser una experiencia realmente fenomenal, si es lo que de verdad quieres.