Sala Nezahualcóyotl: cuarentona en plenitud

El próximo 30 de diciembre de 2016, la Sala Nezahualcóyotl, sede de la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM) cumplirá 40 años en funciones y no sólo luce espléndida, también conserva la calidad acústica que tanto sorprende a sus visitantes.

La obra de los arquitectos Orso Núñez, Arcadio Artis y Manuel Medina, se inspiró en los edificios del Concertgebouw de Amsterdam (1888) y la sala de la Orquesta Filarmónica de Berlín (1967). El diseño acústico tuvo como asesor al doctor Christopher Jeffy, experto estadounidense. Todos siguieron las ideas del director de orquesta Eduardo Mata, principal promotor de la creación del recinto, quien quería que la OFUNAM tocara rodeada de su público, de una manera más íntima y acogedora.

La conjunción de talentos dio como resultado una construcción de 9,500 metros cuadrados que transmite la música en todo su esplendor, sin ecos, resonancias o vibraciones. Su forma poligonal, con paredes angulares cubiertas de maderas, proyecta el sonido de manera uniforme. Los plafones ornamentales suspendidos en el techo con inclinaciones calculadas dirigen la música hacia el público y permiten que los músicos se escuchen entre ellos.

Debajo del escenario y algunos asientos de las primeras cinco filas hay una cámara acústica que aumenta el espectro de las bajas frecuencias. El espesor y dureza de los materiales usados en las paredes que no tienen madera, incluidos los detalles ornamentales reflejan las notas por toda la sala. De igual forma, las distancias entre pisos, techo, balcones, paredes y los 2299 asientos fueron calculadas de manera milimétrica, pues incluso las salientes de los respaldos funcionan como caja de resonancia para cada espectador.

Por lo anterior, no extraña que pese a sus cuarenta, la Sala Nezahualcóyotl siga siendo el mejor recinto para escuchar música sinfónica en el país.

AbrahamCababie.