Torre Mayor, alta y bien plantada

En Reforma 505 se yergue el edificio que a principios de los 2000 dominó el paisaje de la Ciudad de México, con sus 55 pisos y 225 metros de alto.

Esta obra del austriaco Paul Reichman, a quien se le consideró un promotor inmobiliario visionario, fue inaugurada el 25 de junio de 2003, en el predio que alguna vez ocupó el viejo cine Chapultepec, donde el realizador Luis Buñuel tuvo sus oficinas en México por los albores de los 50.

El encargado de elaborar los planos para este edificio que controla los sistemas HVACR, eléctrico, sanitario y de seguridad por medio del Building Management System, fue el arquitecto Daniel CamhiMontekio, quien a finales de septiembre recibió el Premio Trayectorias 2016 de México Design.

Gracias a su diseño, la Torre Mayor, además de contar con certificado LEED Gold, es considerada un rascacielos seguro: tiene 98 amortiguadores sísmicos que le permitirían resistir un movimiento telúrico de 9 grados en escala Richter. Además, sus dos escaleras de emergencia, el helipuerto y los sistemas de ventilación inteligente, permitiría una evacuación más rápida y segura en caso de contingencia para las 10,000 personas que circulan en sus pisos. Incluso los cálculos exceden los rigurosos reglamentos constructivos de California y México.

La superestructura del edificio es de acero. Las columnas en el interior y el perímetro son mixtas: acero estructural y concreto reforzado, en la primera mitad de la torre. La planta tipo consta de una losa de sección de tres pulgadas de espesor, compuesta de cimbra metálica conectada a la sección estructural vía pernos de cortante. En los pisos mecánicos y techo se usaron losas más gruesas para llevar cargas altas y mejorar el aislamiento del ruido.

Para construir el total de 157,000 metros cuadrados fueron necesarios 49,916 metros cúbicos de concreto y 21,200 toneladas de acero estructural.

Abraham Cababie Daniel.