Las mejor opciones de sistemas de construcción sustentable

Te presentamos los mejores sistemas de construcción sostenible, para que tu obra sea lo más amable con el medio ambiente y se adapte de manera eficaz.

Ya sea por su bajo consumo de energía, por el escaso nivel de contaminación, o por su poco comportamiento residual, existen propiedades sustentables que están revolucionando la arquitectura ecológica.

 Elementos que a los mejores sistemas de construcción sustentable no les puede faltar:

En primer lugar, se sugiere que se de prioridad a los sistemas de montaje en seco, ya que el desmontaje de los componentes se vuelve más fácil y permite la incorporación de manera inmediata a otras construcciones. Es aprovechar al máximo los materiales; de reciclarlos para que todo lo que su vida útil les permita dar.

Los sistemas de protección solar evitarán la incidencia de la radiación del sol; sobre todo durante ciertas épocas del año. De una forma respetuosa con el entorno y salubre con los habitantes de la propiedad. Este tipo de sistemas pueden ir desde la simple implementación de persianas —así como los llamados “brise soleil” — que pueden manipularse de manera automática.

Se tendrá que enfatizar también en los sistemas hidro-sanitarios, debido a  los fallos y filtraciones en estos sistemas.

Los sistemas hidro-sanitarios sostenibles utilizarán los materiales adecuados, así como los procesos necesarios para mantener la higiene y evitar a toda costa el desperdicio de recursos. Por ejemplo, algunas instalaciones de sistemas hidro-sanitarios sostenibles están compuestos por sistemas hidráulicos de acero inoxidable y cobre con uniones estandarizadas. Por su parte, los sistemas sanitarios y pluviales están construidos a base de hierro fundido centrifugado de finales lisos.

En pocas palabras los diseños de las propiedades deberán ser bioclimáticos, para aprovechar las energías renovables; así como las orientaciones del sol durante el día. Los materiales, por otro lado, se recomienda que sean naturales, locales y que se puedan reciclar. Pero sobre todo que no contengan componentes tóxicos, que comprometan la salud tanto de quienes están a cargo de la construcción, como de los futuros habitantes del inmueble.